En una de las operaciones militares más ambiciosas de lo que va del 2026, la Fuerza Pública de Colombia propinó un golpe certero a la estructura de mando de las disidencias de las FARC lideradas por alias ‘Iván Mordisco’. Tras una semana de planeamiento operativo de alta precisión, fue neutralizado alias ‘Polo’, considerado el principal alfil criminal en el departamento del Amazonas.
El operativo se desarrolló en la densa selva de la zona rural de Mirití, un punto estratégico donde ‘Polo’ se ocultaba intentando evadir la creciente ofensiva institucional. La misión requirió el despliegue coordinado de capacidades terrestres, fluviales y aéreas, permitiendo el asalto al campamento donde se refugiaba el cabecilla.
Alias ‘Polo’ no era un objetivo menor. Tras la neutralización de alias ‘Jenny Lara’ en 2025, este sujeto asumió el mando de la estructura criminal en el sur del país, convirtiéndose en el hombre de confianza de ‘Iván Mordisco’ para controlar las rutas del narcotráfico y la explotación de recursos.
Su prontuario incluía una larga lista de delitos que afectaban directamente a las comunidades indígenas y rurales del Amazonas:
Narcotráfico y minería ilegal.
Homicidios selectivos y extorsión.
Reclutamiento forzado de menores de edad.
Acciones terroristas contra la población civil y la Fuerza Pública.
La ofensiva no solo terminó con la vida del cabecilla, sino que desarticuló una parte importante de su red de apoyo. El balance oficial de la operación arroja:
4 integrantes neutralizados (incluyendo a alias ‘Polo’).
4 capturas en flagrancia.
3 sujetos sometidos a la justicia.
Incautación masiva: Se hallaron fusiles de alta precisión, una ametralladora, armas cortas, abundante munición, equipos de comunicación satelital y embarcaciones tipo piraña.
Para los analistas de inteligencia militar, la caída de ‘Polo’ representa un quiebre en la logística de Iván Mordisco. Al perder este control en el Amazonas, las disidencias ven seriamente debilitadas sus redes de movilidad y seguridad en la zona fronteriza, limitando su capacidad de financiamiento a través de economías ilícitas.
«Esta operación de siete días demuestra que no hay refugio seguro para quienes persisten en el crimen. Hemos golpeado el corazón de una estructura que tanto daño le hacía al pulmón del mundo», señalaron fuentes oficiales tras el cierre del despliegue.






