La abogada del condenado Murcia Guzmán señaló que el candidato presidencial se quedó con 5.000 millones que le había entregado como pago de honorarios, sin devolverlos a pesar de abandonar su defensa “de manera injustificada”.
En la mañana de este miércoles 11 de febrero, David Murcia Guzmán, quien a comienzos de la década del 2000 lideró la captadora ilegal DMG, presentó una denuncia disciplinaria contra Abelardo de la Espriella por presunta violación grave de los deberes profesionales de lealtad, diligencia, ética y confianza. La denuncia fue radicada ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá.
Así lo dio a conocer la abogada y candidata presidencial Sondra Macollins, quien representa a Guzmán. De la Espriella, quien también participa en la contienda por la Presidencia, fue abogado del antiguo accionista mayoritario y representante legal de la pirámide que estafó a cerca de 200.000 personas durante la primera década de este siglo.
Según Macollins, De la Espriella se quedó con COP 5.000 millones que le había entregado Murcia Guzmán como honorarios, sin devolverlos a pesar de abandonar su defensa “de manera injustificada”. La abogada señaló, además, que el abogado incumplió “deberes importantes de la profesión: el deber de la dignidad del derecho, el deber de la representación, el deber de lealtad y el de honradez”.
La jurista agregó que, sobre todo, De la Espriella “abandonó a un cliente, abandonó el poder sin una verdadera justificación, entre otras cosas”. Además, Macollins Gavin indicó que el abogado no dejó constancia de las irregularidades en la captura de Murcia Guzmán, como, por ejemplo, que nunca denunció en la audiencia de legalización que el hombre había sido detenido en Panamá y no en Cartagena, como afirmaban las autoridades, y que la fecha de su captura fue alterada.
Macollins Gavin indicó que, aunque es candidata a la presidencia, igual que de la Espriella, considera que: “La política no puede ser una excusa para pasar por encima de la ética, del derecho. El derecho debe primar las garantías del cliente, deben primar las acciones de un abogado que mantenga la ética, que respete el código disciplinarioy pues, con mayor razón, si ese abogado en el pasado ha sido cuestionado y hoy pretende ser el defensor de toda una patria. Si como ha actuado como abogado va a defender la patria, pues hay que tomar acciones”.





