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Dos policías fueron asesinados en un ataque con explosivos en Cali: señalan al ELN como responsable

Según confirmaron las autoridades, los policías fueron atacados con un artefacto explosivo de alto poder mientras realizaban sus patrullajes habituales.

La madrugada en el suroriente de Cali transcurría con relativa calma cuando dos uniformados de la Policía Metropolitana realizaban labores de vigilancia en el barrio Mariano Ramos. Como parte de sus funciones habituales, recorrían la zona cercana al CAI del sector, en inmediaciones del polideportivo María Isabel Urrutia, un punto concurrido por residentes y deportistas. Nada hacía prever que ese patrullaje terminaría convertido en un escenario de violencia.

Según confirmaron las autoridades, los policías fueron atacados con un artefacto explosivo de alto poder mientras cumplían su turno. La detonación ocurrió en la carrera 40 con calle 50 y causó heridas de extrema gravedad a ambos uniformados, quienes quedaron tendidos en la vía en medio del caos generado por la explosión.

Tras el ataque, los dos policías fueron auxiliados y trasladados de urgencia a la clínica Valle del Lili, uno de los centros asistenciales de alta complejidad de la ciudad. El personal médico activó los protocolos de atención para pacientes con lesiones por explosivos, pero la gravedad de las heridas, provocadas por las esquirlas del artefacto, resultó determinante.

Minutos después de su ingreso, las autoridades confirmaron el fallecimiento de ambos uniformados. La noticia se extendió rápidamente por Cali y generó el cierre de varias vías en el sector, mientras unidades de la Policía acordonaban la zona e iniciaban los primeros actos urgentes de investigación.

Las víctimas fueron identificadas como los subintendentes Jorge Leandro Gómez Ochoa, de 36 años, y Robert Steven Melo Londoño, de 33. Ambos contaban con una trayectoria amplia dentro de la Policía Nacional y se encontraban en servicio activo al momento del atentado.

Jorge Leandro Gómez Ochoa llevaba 15 años de servicio en la institución. Era casado y natural del departamento de Santander. A lo largo de su carrera había desempeñado distintas labores operativas y de vigilancia, y hacía parte del grupo de uniformados asignados a la seguridad de este sector del suroriente de Cali.

Por su parte, Robert Steven Melo Londoño tenía 12 años de servicio en la Policía Nacional. Era soltero y oriundo del municipio de Pradera, en el Valle del Cauca. Sus compañeros lo describían como un policía comprometido con su labor, que conocía bien la dinámica de los barrios donde prestaba servicio.

De acuerdo con la información entregada por la Policía, este atentado sería atribuido a la milicia urbana del ELN, específicamente a la estructura conocida como Omaira Ramírez Henao. Esta hipótesis hace parte de las líneas de investigación que actualmente adelantan las autoridades, sin que hasta el momento se hayan anunciado capturas.

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